Archive - Tariq


El fín de la novella habla de la perversión de Carlos: un chico que consiga bueno en lo que otras ven malo. Dicen los padres, los profes, el cura, que el amor es una cosa mala, extraña, asquerosa. Pero Carlos no lo puede comprender. A él, el sólo pecado es lo de odio. Y despues de irse de la Roma, despues de aprender de la muerte de Mariana, Carlos regresa para buscarla. Pero a nadie la recorda y a nadie la quiere recordar. Aun Carlos no puede recordar desde un rato. Es la razón por la cual dice, “Me acuerdo, no me acuerdo.” Él sólo de los de esa epoca quiere acordarse de la. Para él, no era un tiempo de odio, corrupción, odio, sino una de amor. Pero todo pasa, “como pasan discos en la sinfonola.” Y Carlos esta dejado pensar en Mariana, Jim, Rosales, y preguntándose si existen o no. Pero no puede recordarlos ni olvidarse de los.

Me parece obvio que no pasará nada entre Mariana, la madre de Jim, y Carlos el narrador. Es como dice Carlos – que amandola fue solamente una forma de esperanza, de que no había mucha en esa epoca. Aparece que el “Señor” es en realidad el padre de Jim, ilegítimo por supuesto. Pienso que en los capítulos que siguen, Jim y su padre se llegan a conocerse, y también que los padres de Carlos van a prohibirlo de ver a Jim, a causa de sus sospechos de algo extraño.

Quizás las batallas en el desierto a que refiere José Emilio Pacheco en su novela del mismo nombre son las para el futuro de México. En las páginas iniciales de Las batallas en el desierto, habla el narrador de la modernización (que es si misma una palabra moderna, según él) que empieza México, de la corrupción que encara los ciudadanos de México, de la pobreza que sufren, y del pasado tradicional que dejan. Parece un cuento de historia, localizado en microcosmo de un narrador desconocido en este momento, pero que sin duda tiene un cuento personal que abarque lo de su país y de que vamos a aprender en las páginas que alcanzan.

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