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Como las hojas en el aire

Posted by: Benjamin West | November 2, 2010 | No Comment |

¿Como se hace un buen metáfora? Empieza, yo pienso, con buenos ojos para ver, buenos oídos para oír, y después, mas luego, buenas palabras para relatar.

Metáforas son tan especiales porque sirven como las confluencias de nuestros varios arroyos de conciencia. Las experiencias de cada humana son distintas, y los metáforas nos llevan a los sitios donde es posible juntarnos, pensar juntos (si eso es posible), y entendernos. Nadie nunca jamás puede o podrá mirar el mundo por mis ojos, pero todo el mundo (el mundo, claro, que tiene agua corriente) conoce la visión de limpiando el espejo del vapor después de una ducha.

Yo admito que mi ejemplo no hará un buen metáfora, pero no puedes negar que  conoces lo que quiero decir. El talento de encontrar (y digo “encontrar” porque creo que un buen metáfora no es hecho, pero encontrado. Considera las palabras de Ovid en Metamorphoses “…And he sets his mind to work upon unknown arts…”) un metáfora, y, después de encontrarla, ponerla en su apropiado lugar es muy raro. Es algo que es muy difícil hacer, pero nosotros lo reconocemos cuando lo vemos o oímos.

Esto es lo que pensaba cuando Teodoro León Gross leo los metáforas de Miguel Alcántara. Especialmente autoritario fueron “anthology of the heart” y “flat seagull.” Las imágenes que le evocan en la mente son casi infinitas. Como dice Juvenal Soto, estas palabras valen mil imágenes, o ciento mil imágenes. Todavía, y pienso que empiezo a decir esto demasiado mucho en este blog, me pregunto como estas personas pueden lograr estas coronas de palabras para adornar su literatura, y también para formar la estructura básica de la literatura misma.

Quizás, como Ovid, o Virgil, o Homer, una musa susurra en sus oídos. Quizás, pero mas y mas pienso que ellos sólo tienen suerte. La musa les la cae en ellos cuando están nacidos como las hojas que le las caen a la acera. Una hoja cayendo me choco ayer cuando estaba corriendo, pero aparentemente los dioses no fueron tan generosos que le permitieron a la hoja que trae algunos metáforas cuando cayo. Supongo que, por ahora, mi espejo necesita mantener lleno de vapor.

under: Ben, Reflexiones, Otoño 2010

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