El español, la cultura, los agricultores y yo.

Mi conexión con el español y la comunidad hispana viene desde que nací. Mis padres y hermano mayor son inmigrantes; yo siempre he tenido una gran apreciación hacia la lengua y mi cultura mexicana. Para ellos fue muy importante que yo aprendiera el español junto con el inglés, por eso me inscribieron en el programa de doble lenguaje en la escuela. Allí, desde la primaria hasta mi último año de la preparatoria los estudie juntos. Siento que mi conexión cercana a la comunidad inmigrante me ayuda a entender sus situaciones, preocupaciones y deseos. Creo que las experiencias de mi vida y la de otros nos transforman de una manera u otra. Me gusta poder ayudar a la gente, desde niña mis padres me enseñaron a ayudar a la comunidad y personas que no tienen las mismas oportunidades que yo.

En realidad, tengo poco conocimiento de las personas que trabajan en el campo, ya que cerca de mí no hay muchos cultivos. Cuando era niña, no recuerdo los años completamente, mi familia y yo fuimos invitados a cosechar vegetales. Algunos veranos tuvimos esa oportunidad de ir y recolectar vegetales sin otra herramienta más que las manos. Siempre recordare la experiencia de estar todo el día en el campo sin ruido, mas que los mismos sonidos del campo y nuestros gritos de felicidad. En la tarde tomábamos café y pan, y para otros era el elote recién asado. Escuchábamos canciones de uno de los trabajadores que tenía una vieja guitarra. Teniendo todo eso en mente, pude ver que es un gran esfuerzo el que hace la gente porque todos terminábamos muy cansados; increíblemente contentos pero muy cansados. No tengo mucho conocimiento de como es la vida completamente porque nosotros no vivimos el proceso del sembrado, si no solo fuimos a tomar las frutas y verduras. Pero con mi poca experiencia considero que es mucho lo que se trabaja y que no es un trabajo muy remunerado. Los trabajadores son explotados con grandes jornadas de trabajo que resultan mal pagadas. Tengo entendido que, sin las medidas de protección necesarias, y simplemente de cuidar su salud no obtienen ningún beneficio por ser trabajadores, comúnmente, temporales. De lo que había oído, no reciben beneficios médicos de ninguna clase, ni aumentos de sueldo, ni ninguno de los derechos que cualquier empresa ofrece. Tengo familiares que han trabajado en esta industria, pero casi no tengo mucho conocimiento de sus experiencias. Creo que los profesionales de salud que hayan ido a los campos son muy conscientes de las diferentes culturas, creencias y diferencias lingüísticas. El trabajo agricultor es muy peligroso, se pueden enfermar o hasta morir de insolación o deshidratación. También en la comunidad latina hay un historial de alta posibilidad de enfermedades crónicas como la diabetes, presión arterial alta, ataques al corazón, cáncer o más. Estos pueden derivar de muchas cosas, pero la mala alimentación, falta de nutrientes o contacto con cualquier químico o pesticida que se use en el campo son de los factores comunes. Algo que sea diferente de ellos comparado a las personas que yo conozco es que puede que ellos tengan que mudarse frecuentemente para tener trabajo todo el año. Imagino que ellos han encontrado formas de adaptarse con más facilidad a los diferentes ambientes en los que viven, pero eso no quiere decir que no sea difícil mudarse de un lado a otro. Se que aprenderé muchas cosas de ellos, pero no podre decir un numero exacto. Pienso que todos los partidos que participen saldrán beneficiados, ya que podremos aprender unos con otros diferentes léxicos, lenguas, creencias, celebraciones y mucho más. Debemos valorar a estas personas que trabajan tanto y no son gratificados; hasta ahora mucha gente no entendía lo esencial e importante que son.

Juzgo que esta experiencia me servirá para entender como mi carrera futura podrá ser de uso para ellos y otros grupos que posiblemente no tengan buen apoyo gubernamental. Podre encontrar una forma de que mis estudios sean útiles para el bienestar propio y de otros. Creo que me hará apreciar aún más los privilegios que he tenido y por los que he trabajado muy duro. Aunque también tendré la oportunidad de apreciar aún más las cosas que echamos de menos. Por ejemplo, el poder ir al supermercado y escoger cualquier cosa fácilmente o tener muchas cosas al alcance. En el futuro, quiero tener la posibilidad de ayudar a la comunidad hispana, sea de voluntaria o advocando por sus derechos y recursos. Algunas preguntas que me gustaría poder contestar son: ¿Qué ha sido lo más difícil de trabajar en el campo? ¿Por qué ha decidido trabajar en el campo? Conociendo los peligros, ¿Qué los motiva a seguir trabajando ahí?

One Reply to “El español, la cultura, los agricultores y yo.”

  1. ¡Hola Melissa! Tu historia familiar son tan interesantes y sus conexiones personales con esta clase harán una gran conversación con los trabajadores y compañeros de clase. No pensé en tu punto que los trabajadores tienen que adaptarse y readapto porque las condiciones son peligrosos– será interesante preguntar a los trabajadores sobre estos cambios. ¿Cuál es el idioma se habla más en su casa?

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