La Risa y Vulnerabilidad – Emerlee Simons

El martes pasado fue la primera vez que hice “outreach” con los trabajadores. Yo era responsable de trabajar en una mesa y registrar a los trabajadores para sus citas en una tableta. Muchos de estos trabajadores vinieron porque querían recibir la vacuna contra el covid de Johnson y Johnson. Había tanta gente que quería la vacuna que desafortunadamente se nos acabó! Por la cantidad de gente que vino, fue una experiencia exigente y satisfactoria para mí. 

La primera vez me sentí muy nervioso, tanto por la barrera del idioma y la presión de usar la registración en la tableta correctamente y rápidamente. Hice el primer paciente correctamente pero me sentí incómodo y nervioso, cuando quería parecer más cálido y servicial. Hice un mejor trabajo con el segundo paciente.  Creo que él me dio cuenta de mis nervios, especialmente cuando yo no entendí lo que me estaba diciendo, entonces cuando le pedí su número de teléfono él trató de calmar mis nervios por decirlo en inglés. Cuando le agradecí por su paciencia y le dijo que hizo un buen trabajo con su inglés, nos reímos un poco de cómo estamos aprendiendo nuestros idiomas juntos, y creo que eso nos ayudó a sentirnos más cómodos y aliviar la tensión. Creo que todos mis pacientes se sintieron un poco más cómodos conmigo cuando mostré mi vulnerabilidad en los momentos en que no sabía cómo decir o hacer algo. En general, la risa hizo que mis interacciones con los pacientes fueran más agradables. Había otro hombre que fingió toser después de que le pregunté si tenía síntomas de covid, y reímos sobre eso. Sin embargo, también tuve momentos que fueron más difíciles. Por ejemplo, Sharon se enojó conmigo una vez porque no le llevé la tableta a ella inmediatamente después de terminar el registro. En otra ocasión, registré a un paciente que nació en 2003 … un año después que yo. La idea que alguien más joven que yo vinió aquí solo y para ser un trabajador agricultural me entristeció mucho. Por último, algunos de los pacientes al final preguntaron si podían tener nuestros números / redes sociales para practicar la comunicación con nosotros en inglés. Decimos no. No sé si esa fueron sus verdaderas intenciones, pero sin embargo, me sentí mal por decirlo (aunque entiendo por qué fue apropiada no dar esta información).

Cada semana durante el servicio, practico vocabulario y conceptos de nuestra clase. La competencia cultural sigue siendo el concepto más relevante, al igual que la educación. Esta semana, cuando les hago la pregunta sobre la última vez que comieron, los pacientes no entienden que tengo que preguntar eso porque tenemos que probar los niveles de azúcar en su sangre hasta que yo les explique. También, he notado que casi todos los pacientes que veo tienen un diagnóstico de diabetes o familiares con diabetes, y tengo mucha curiosidad por saber por qué es así, y si una mejor educación en la infancia puede cambiar la tasa de diabetes en la comunidad hispana. Cómo podemos educar a estas personas sobre hacer buenas decisiones de salud a una edad más jóven? Esto es una pregunta relevante que sigo pensando.

 

Vocabulario: vulnerabilidad (vulnerability), risa (laughter), cálido (warm), servicial (helpful), intenciones (intentions)

Por qué se tolera la vulneración de los derechos fundamentales

En esta ocasión, lamentablemente, por las variables circunstancias que conlleva la pandemia, no pudimos acudir al campo correspondiente para ayudar a los migrantes que trabajan en la zona. No obstante, no desaprovechamos el tiempo: tuvimos la opción de ver The U Turn, que será objeto de esta entrada en el blog.

The U Turn es un documental de Luis Argueta que relata la historia de un grupo de migrantes guatemaltecos que sufrieron diversos tipos de abusos en Agriprocessors, una empresa localizada en Postville, en el estado de Iowa. La producción documental refleja con sinceridad y crudeza no solo los hechos que tuvieron lugar allí, sino también la perspectiva y consecuencias emocionales de las personas que protagonizaron estos trágicos sucesos. Primeramente, se plantea el estado de pobreza de Postville ofreciendo información sobre los planes de ayuda que reciben numerosos trabajadores. Seguidamente, escuchamos varios testimonios de las personas que trabajaron en la empresa. Estas personas, cuyo perfil se corresponde por lo general con un individuo que emigra ilegalmente mejorar su calidad de vida o ayudar a familiares a salir de la pobreza, están expuestas a la vulneración de sus derechos fundamentales, ya que en ocasiones harán y tolerarán lo que sea necesario para poder conservar su trabajo y mantener a su familia, o incluso para poder permanecer en el país, puesto que no tienen sus papeles en regla y pueden recibir amenazas con llamar a un agente de inmigración. Observamos pues casos de mujeres que han sufrido abuso sexual por miedo a perder su puesto de trabajo y que, en caso de negarse, han sufrido abuso laboral, entre otras consecuencias en dicho plano. Igualmente, se menciona la explotación infantil: muchos niños inmigrantes han sido contratados ilegalmente, lo que supondrá un juicio que se celebrará posteriormente. Después de mostrar diversas intervenciones en el proceso judicial en cuestión, se felicita el logro y avance por haber conseguido visibilizar estas circunstancias, por desgracia, habituales. Asimismo, se explica cómo los migrantes que colaboran con la Justicia y la policía pueden obtener, después de varias pruebas psicológicas; que no serían posibles sin el trabajo de un gran equipo de psicólogos, el visado U para permanecer en los Estados Unidos.

A menudo cuando hablamos de la inmigración sin papeles lo hacemos desde una perspectiva fría, política, económica y distante. Aunque toda esa teoría sea cierta, no podemos olvidar que somos seres humanos, y que la realidad es demasiado compleja como para solo observarla desde un punto de vista ajeno a una de las cuestiones principales: ¿por qué alguien emigraría sin papeles y sufriría estas condiciones infrahumanas? Si estas personas se exponen a tales peligros, seguramente es porque consideran que es un mal menor. Guatemala cuenta con un índice de pobreza de 90,6%; con un 62,4% pobreza media, un 29,6% en pobreza extrema y un 3,6% en pobreza severa (INDH, PNUD 2011). Cuando la gente no tiene para comer, se ve obligada a abandonar su hogar y su familia para poder ayudar a sus seres queridos. Así, se dan circunstancias como las aquí narradas: el miedo a dejar de ayudar a sus allegados es mayor que el horror de la situación a la que se enfrentan. Es fundamental empatizar con su perspectiva para saber cómo ayudarlos y visibilizar la cuestión, que tan a menudo queda relegada al olvido. Igualmente, el visado de tipo U puede ayudar en gran medida a invitar a que las víctimas se atrevan a hablar.

Esta reflexión acerca del miedo y el trasfondo de estos migrantes nos conduce a pensar cómo aplicar este conocimiento en nuestra labor. En ocasiones, las personas con las que trabajamos podrían estar sufriendo algún tipo de abuso y negarlo por miedo al despido o a trabajos inhumanos. Es más, podría darse el caso de migrantes sin papeles que no quisieran dar sus datos y registrarse en el servicio médico proporcionado por miedo a ser detectados por agentes de inmigración. Así pues, debemos considerar todo este tipo de circunstancias para saber cómo actuar al respecto y cómo detectar este tipo de matices en sus acciones.

La primera vez en el campamento

El lunes yo fui al campamento Hollabaugh Bros donde habían algunos haitianos y un hispano. Primero, nosotras pusimos las bolsas con cosas médicas en una mesa y le explicamos todos los productos a el único hombre que era hispano. Él tenía preguntas sobre algunos de los productos, incluyendo las gotas de ojos y el bloqueador del sol. Hablamos con él por algunos minutos antes de empezar a registrar a los trabajadores.  Había un barrera idiomática porque la mayoría de los trabajadores hablaron criollo y no entendieron inglés. Solamente había un trabajador que entendió un poquito de inglés, entonces él nos ayudó interpretar. Después de registrarles, les miramos a los trabajadores cuando estaban con las enfermeras y escuchamos lo que estaban discutiendo y las razones porque deben ir a la clínica.

Yo estaba nerviosa estar con personas que podrían tener el coronavirus, pero estábamos muy lejos entonces me sentí más cómodo cuando empecé a registrarles a los trabajadores. Por causa de mi ansiedad del coronavirus, le ayudé a Olivia con el registro de los trabajadores en vez de hacerlo sola. Deseo que yo había hecho el registro porque ahora yo sé que estamos seguros con las máscaras y la protección de los ojos. Aunque nuestro trabajo en el campamento es muy importante para los trabajadores y les ayudamos mucho, es triste ver las condiciones en que viven y trabajan porque nos dijeron que hay demasiado trabajo pero la cantidad de trabajadores no es suficiente. También era triste escuchar sobre sus familias que no están con ellos, pero eso me hace sentir más feliz que estábamos allí para ayudarles lo más que podemos.

El servicio que hice en el campamento conecta a lo que estamos aprendiendo en clase porque podemos ver las injusticias en el cuidado médico para los trabajadores hispanos y haitianos.  Sin la programa de Keystone, los trabajadores no tienen los recursos médicos que necesitan para mejorar su salud. Habían hombres con dolores por cause de su trabajo y alguien que no estaba tomando su medicina porque no sabía la importancia de tomarla. Espero que nuestro servicio en los campamentos pueda mejorar las vidas de los trabajadores y enseñarles la importancia del salud.

La importancia de un intérprete bueno

En lunes, fui a Biglerville con Profesora Arnedo, Olivia, y Julia. Hollabaugh Bros es una granja y mercado muy bonita. No visitamos al mercado, pero Profesora Arnedo dijo que tienen dulces deliciosos. Hay 25 granjeros, pero trabajamos con casi 15 de ellos. Uno de los hombres nos explicó que hay mucha de fruta este año- algo bueno- pero no tienen bastantes granjeros. Hay un hombre de México, y el reste son de Haiti. Hablaban Creole, y un poco de ingles en unos casos.

El proceso de registrar los trabajadores era frustrante porque de la barrera de idioma. Un hombre (con más de setenta años) sirvió como intérprete. Este fue muy generoso de él. Hizo su mejor, pero habían mucha distancia en nuestros conversaciones. Específicamente, el concepto de alérgicas no estaba traduciendo al Creole. También, los nombres y apellidos. Julia y Olivia no tenían dificultad, pero cuando pregunté a las personas “Es este su nombre? Y este su apellido?” (en Ingles, para el intérprete), dijeron siempre “Sí”, aún si no era. No había a nadie echar la culpa. También no había nadie resolver el problema. Me hace triste porque este es el trabajo que quiero hacer, pero no pude ayudar sin saber el francés. 

Esta semana no era la una para practicar mi español y todo del vocabulario nuevo. Tuve práctica en los procesos de registrar y unos de las pruebas que las enfermeras utilizan. La presión y la glucemia están analizados allí en Outreach, y si hay un punto de preocupación hay una cita a clínica. No tuve la oportunidad aplicar mi conocimiento de la cultura de hispano que hemos aprendido, pero aprendí su importancia. No sé mucho de la cultura haitiano, entonces cuando habían unas distancias en términos y conceptos, no pude encontrar una manera más fácil para ellos a comprender. No es tan importante en nuestro caso que en la clínica actual, con los diagnósticos y medicamentos. Espero que hay alguien a la clínica que al menos habla el francés.