¿Tradición familiar o libertad dichosa? – Katie Chapis

Katie Chapis

Asunción Arnedo

SPAN 231-02

21 de abril del 2021

¿Tradición familiar o libertad dichosa?

La importancia de las tradiciones en la novela Como agua para chocolate, escrito por Laura Esquivel, se manifiesta en los resultados de los personajes. En el libro, hay muchas tradiciones y reglas y estas tradiciones y reglas son impuestas y defendidas por Mamá Elena. Una de estas tradiciones es que la hija menor no puede casarse ni tener hijos porque tiene que cuidar de su madre hasta que muera. Muchos de los personajes principales tienen diferentes puntos de vista de las , y diferentes personajes piensan que las tradiciones son de diferentes niveles de importancia. Por ejemplo, a Mamá Elena y Rosaura les gustan las tradiciones y son muy estrictas sobre estas tradiciones. Por otro lado, Gertrudis y Tita están en contra de las tradiciones opresivas de la familia, específicamente de Mamá Elena. Estas dos vistas de las tradiciones distinguen a los personajes y los llevan a tener vidas muy diferentes.

Los personajes que estaban del lado de la tradición no estaban contentos con sus vidas. Para elaborar, Mamá Elena, la antagonista de la historia, impone las reglas y hace la vida de sus hijas, especialmente de Tita, más difícil porque limita sus opciones aceptables. En realidad, es muy irónico que Mamá Elena tiene tradiciones tan estrictas teniendo en cuenta su relación con José Treviño. Por lo tanto, su aplicación de las tradiciones y reglas rígidas es muy hipócrita. Además, cuando una hija no sigue sus estrictas tradiciones, la reprende duramente o ignora su existencia. Por ejemplo, cuando Gertrudis se va con Juan Alejandrez y trabaja en un burdel, Mamá Elena es severa con su castigo y prohíbe “volver a mencionar el nombre de su hija y mandó quemar sus fotos y su acta de nacimiento” (Esquivel 58). Por lo tanto, las tradiciones que trata de imponer Mamá Elena parecen muy estrictas, controladores, y opresivas para sus hijas. Al fin, las tradiciones no hicieron su vida mejor y ella murió como una persona infeliz y sin amor.

Asimismo, Rosaura, una mujer que siguió las tradiciones de la familia (y Mamá Elena) muy estrictamente y también que trató de imponer las mismas tradiciones restrictivas a su hija, Esperanza, no estaba contenta en su vida. Aún después de la muerte de Mamá Elena, todavía trata de seguir las tradiciones familiares impuestas por Mamá Elena. Esperanza y Tita quieren que Esperanza pueda casarse con Alex, pero Rosaura niega esto porque quiere la tradición de que la hija más joven cuida de ella hasta su muerte. Irónicamente, tres días después de “la más violenta y desgarradora lucha,” Rosaura muere (241). Ella sufrió físicamente y no vivió una vida larga ni próspera.

Por otro lado, Gertrudis favorece la libertad más que las tradiciones rígidas, y de esta manera, escapa de su vida opresiva con Mamá Elena y encuentra la felicidad. Gertrudis no sigue la tradición de ser ama de casa, sino más bien está en el otro extremo del espectro de la mujer doméstica, como general en la revolución. Ella elige su vida y es un símbolo de libertad y valor en el libro. A diferencia de Mamá Elena y Rosaura, el resultado de Gertrudis es positivo—su vida no está controlada por la tradición y las reglas inflexibles, sino más bien por la alegría y el libre albedrío.

Como Gertrudis, Tita, la protagonista, no apoya las tradiciones anticuadas. Tita quiere la libertad para sí misma y para Esperanza como la hija menor. Debido a las tradiciones que Mamá Elena apoya, Tita tiene que renunciar a su libertad y su oportunidad de amor. Pero al fin, después de muchos años de sufrimiento bajo el control de las tradiciones de Mamá Elena, está contenta porque está con Pedro. Sin tradición familiar, ella finalmente descubre su felicidad. Al final del libro, Tita “sentía que estaba llegando al clímax de una manera tan intensa que sus ojos cerrados se iluminaron y ante ella apareció un brillante túnel” (245). Su alma es liberada y Tita experimenta pura dicha.

Al final, el lector puede ver quién tenía una vida feliz (y un final feliz) y quién no la tenía. ¿Es una coincidencia que los personajes que tuvieron finales felices son los que querían una vida más libre y los que tuvieron vidas infelices trataron de restringir a los demás? Creo que no es una coincidencia. Mientras que las tradiciones pueden preservar costumbres y valores familiares importantes, algunas tradiciones, como las impuestas por Mamá Elena, pueden ser demasiado restrictivas y pueden causar más daño que bien.

¿Qué harías si tu padre tuviera una regla de que no podías casarte porque en lugar tenías que cuidar de tu padre?

Esta foto muestra cuando Mamá Elena quema cualquier registro de la existencia de Gertrudis.

https://www.google.com/url?sa=i&url=http%3A%2F%2Fwww.personal.psu.edu%2Fusers%2Fs%2Fa%2Fsam50%2Fcinergia%2Fmf%2Fwaterchoc.htm&psig=AOvVaw1mEZvquykvFfyRbDaUfmml&ust=1619135646447000&source=images&cd=vfe&ved=0CAIQjRxqFwoTCIj3nYDFkPACFQAAAAAdAAAAABAD

Nuevo léxico:

dichosa – blissful

la dicha – bliss

reprender – to reprimand

un castigo – punishment

ama de casa – housewife

el libre albedrío – free will

Obras citadas

Esquivel, Laura. Como agua para chocolate. Nueva York, Vintage Español, 1989.

 



3 Responses to “¿Tradición familiar o libertad dichosa? – Katie Chapis”

  1.   Emerlee Simons Says:

    Hola Katie! Gracias por escribir esto. No tengo idea de lo que haría. Probablemente no me gustaría esta regla, a pesar de que si realmente quisiera casarme o no. Aunque daría miedo, yo probablemente iría en contra de los deseos de mi padre porque merezco la libertad de tomar decisiones sobre mi propia vida.

  2.   Allie Charnas Says:

    Katie, me gusta mucha su comentario sobre el simbolismo de las hermanas De La Garza. Me parece lo más interesante es su comparación de las vidas de Gertrudis y Rosaura. Dices claramente la diferencia entre los caminos de las dos hermanas y porque sus calidades de vida son tan diferentes: una de ellas sigue las tradiciones mientras la otra las rechaza. Y para mí, si mis padres me dice que no puede casarme con cualquiera persona que quiero, probablemente me sentiría muy alterada pero todavía yo tomaría mis propias decisiones sobre mi propia vida, como Gertrudis en la novela.

  3.   Olivia Carnevale Says:

    Katie, su blog fue muy bien escrito y muy detallado. Esta sería una situación muy difícil para mí, porque me encanta y cuida mucho de mis padres, pero vivimos en una sociedad en la que ser independiente es muy importante y útil, por lo tanto, tendría que pensarlo cuando soy mayor y más sabio.

Leave a Reply